Al estilo Quintana Roo: denuncian que fueron provocados los mega incendios en Conkal
MÉRIDA, Yucatán.- Usuarios de redes sociales denunciaron quelos incendios de ayer en el norte de la ciudad y en Conal, así como otros siniestros en futuros lotes de inversión, fueron provocados de manera intencional por la mafia inmobiliaria que opera en Yucatán.
Vecinos de municipios como Ixil y Yaxkulkul alertaron que los mega incendios que afectaron ayer esa zona fueron provocados, como hacían en Quintana Roo para que pudieran construir en terrenos sin autorización ambiental.
De la misma manera, en la zona poniente de Yucatán cerca de Texán Cámara desde hace varios meses inversionistas foráneos están presionando a los ejidatarios para que vendan sus terrenos, y denuncian que un incendio cerca de la comunidad fue provocado por gente relacionada con estas inmobiliarias de manera que obliguen a los ejidatarios a vender sus terrenos.
En Yucatán, el problema de los incendios provocados en terrenos y lotes de inversión ha causado preocupación en las últimas horas, especialmente en el contexto del auge inmobiliario y la especulación de tierras.
Hasta el momento no hay denuncia formal o datos oficiales exhaustivos que confirmen un vínculo directo y sistemático entre incendios intencionales y lotes de inversión, cuyos manifiestos de impacto ambiental (MIA) no han sido aprobados, diversos reportes, análisis y denuncias sugieren que esta práctica podría estar ocurriendo de manera ocasional como estrategia para preparar terrenos para desarrollo, evadiendo regulaciones ambientales.
Yucatán ha tenido un crecimiento inmobiliario significativo, particularmente en zonas como Mérida y sus alrededores, así como en áreas costeras y cercanas a atractivos turísticos.
Este boom ha dado lugar a la proliferación de los denominados «lotes de inversión», terrenos promocionados como oportunidades de bajo costo con promesas de alta plusvalía, a menudo vendidos a compradores nacionales y extranjeros.
Sin embargo, muchos de estos proyectos carecen de permisos, incluyendo los MIA, que son obligatorios según la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente para evaluar y mitigar el impacto ambiental de actividades como la deforestación o el cambio de uso de suelo.