Muere síndica de Tinum: el alcalde Evelio Mis denuncia demora en su atención en el hospital de Valladolid
PISTÉ, Yucatán.- El alcalde de Tinum, Evelio Mis Tun, lamentó la repentina muerte de su síndica municipal, Teresa Tun Cahum, quien ayer tuvo problemas para respirar y la trasladaron al Hospital General de Valladolid, donde por falta de instrumental médico la enviaron al Hospital Regional de Alta Especialidad (HRAE) en Mérida, donde la intubaron y falleció.
Evidentemente molesto por una muerte que se pudo evitar si Teresa hubiera recibido atención oportuna, Mis Tun exigió que en los hospitales de Yucatán haya personal, instrumental y equipo médico para que la gente reciba atención pronta y de calidad.
Teresa Tun colaboraba con Evelio Mis desde el 2010 y se caracterizaba por su don de gentes y vocación de servicio, siempre estaba dispuesta a ayudar a los ciudadanos, sin importar si estaba en un puesto público o no.
De acuerdo con lo que se averiguó, ayer Teresita, como la conocían, tuvo problemas para respirar y la llevaron al Hospital General de Valladolid, donde no tenían ni el equipo ni el personal médico para atenderla. Lo único que hicieron fue colocarle una mascarilla para ayudarla a respirar, y en lo que decidían enviarla al HRAE en Mérida perdieron valioso tiempo.
Lamentablemente cuando llegó al Hospital de Alta Especialidad el mal ya había avanzado, y aunque la intubaron no pudieron salvarle la vida.

Evelio Mis lamentó que el caso de su colaboradora se repite a diario entre los ciudadanos de los municipios yucatecos, pues los hospitales con personal y equipo adecuado se concentran en Mérida.
«¿De qué sirve que tengan un edificio de cuatro o cinco pisos, si no hay médicos, si no hay instrumental, si no pueden atender a la gente?», se preguntó el alcalde de Tinum, el municipio donde se encuentra la zona arqueológica de Chichén Itzá, una de las maravillas del mundo moderno y la más visitada de México.
Apenas hace unos días circularon en redes sociales denuncias por la carencia de quirófano en el hospital de Valladolid.
Al año este vestigio arqueológico de los mayas genera una millonaria derrama, pero nada de ese dinero se queda en Pisté, la localidad donde está Chichén Itzá, pues todo se lo quedan la Federación y el gobierno del estado.
Pisté es una comunidad abandonada, con calles destrozadas por las obras del tren maya, con carencias inadmisibles en un lugar que a diario visitan miles de turistas. No tiene ni siquiera un hospital para que atiendan a su gente y a los visitantes.

