Del festejo a la tragedia: Una serie de infortunados sucesos tras la muerte de Rasiel
MÉRIDA, Yucatán.- El fallecimiento del joven umanense Ángel Rasiel Pisté Tah fue producto de una concatenación de infortunados sucesos la noche en que celebraba su cumpleaños con unos amigos. En cuestión de horas el destacado deportista pasó del gozo a una muerte en la que aún quedan cabos sueltos.
La Fiscalía General del Estado informó que el estudiante de contaduría murió a causa de asfixia mecánica por obstrucción de vías respiratorias aéreas, es decir, broncoaspiración.
Aunque al principio se manejó la versión de que murió electrocutado al hacer contacto con una malla electrificada, y ahora la versión es que broncoaspiró, no se descarta que al recibir las descargas eléctricas cayó y vomitó, pues poco antes tomó bebidas alcohólicas.

Lo que aún no queda claro es por qué estaba corriendo solo en calles del barrio de San Sebastián la madrugada del jueves.
Si bien sus amigos lo buscaban vía redes sociales y sabían que desapareció por la zona del ADO, hasta ahora ninguno ha salido a informar qué sucedió entre los momentos del festejo y los momentos en que Rasiel corría desubicado en la madrugada.
Igual se desconoce por qué intentó abrir una camioneta y tampoco han aclarado si lo perseguían y por eso escaló para subir al techo en los talleres de una empresa de autotransporte.
Ayer se realizó en Umán el sepelio del joven deportista de 21 años, quien era muy apreciado en la comunidad universitaria, en el ámbito deportivo y en su municipio natal.

