El Consejo Coordinador Empresarial se pronuncia contra al aumento al impuesto sobre nómina
MÉRIDA, Yucatán.- El Consejo Coordinador Empresarial de Yucatán se pronunció ante el alza propuesta al impuesto sobre la nómina dentro del paquete fiscal 2026 del Gobierno del Estado.
A través de su Presidenta, Claudia González, el empresariado afirmó que la propuesta fue presentada de manera tardía y, de aprobarse en el Congreso del Estado, podría causar cierres parciales de empresas y despidos.
Para 2025, el Estado proyecta obtener 4,858 millones de pesos por este impuesto, que por sí solo representa el 72% de toda la recaudación local propia.
Representantes del CCE dijeron que es importante dejarlo claro desde el inicio: este impuesto es un impuesto sobre el empleo, ya que no grava utilidades; grava directamente el trabajo formal. Cada persona contratada, cada salario pagado y cada nueva oportunidad laboral representa una obligación adicional. Por eso, cuando se incrementa este impuesto, no se afecta a “las empresas”, se afecta a quienes trabajan en ellas.
El sector empresarial se enteró de esta propuesta de manera tardía, apenas unas horas antes de que el paquete fuera entregado al Congreso. No hubo mesas técnicas, ni análisis conjunto, ni participación del Consejo Consultivo del Presupuesto, que es el órgano formal para discutir estos temas. Este proceso, que siempre había sido colaborativo en años recientes, esta vez se tomó de manera unilateral y sin diálogo constructivo previo.
Además, este impacto no recae de manera uniforme. Las empresas medianas y grandes —que representan solo el 4% del padrón empresarial, pero generan el 66% del empleo formal de todo el estado— serían las más afectadas. Ese 4% no son los que “más pueden pagar”: son el motor que sostiene dos terceras partes del empleo formal en Yucatán. Si ese motor se desacelera, se desacelera Yucatán.
En Yucatán, cerca de 440 mil personas laboran en la formalidad. Y para dimensionar el impacto, incluso bajo el escenario más conservador —asumiendo que esos 440 mil empleos perciben únicamente el salario mínimo—, hoy las empresas pagan alrededor de $3.7 millones de pesos diarios por concepto de impuesto sobre el empleo, equivalentes, en una perspectiva anual, a $1,343 millones.
Con el incremento del 12% al salario mínimo en 2026 y con la nueva tasa del 3.75% aplicada sobre el 66% de los empleos formales, esa carga subiría a cerca de $4.8 millones diarios, lo que representa $1,753 millones al año. Es decir: más de $1.1 millones adicionales cada día y alrededor de $409 millones extra al año.

