Política y Gobierno

Urge un golpe de timón en la SSY: el nuevo secretario necesita hacer cambios urgentes para resolver añejos problemas

MÉRIDA, Yucatán.- Alberto Alcocer Gamboa ni siquiera tuvo chance de luna de miel en su nuevo puesto como secretario de Salud, pues lo recibieron con una protesta de trabajadores que exigen mejores salarios, apenas unas horas después de su nombramiento.

No es el único problema que amenaza con saltarle al nuevo secretario, pues son varias las anomalías que aquejan a la SSY. Si bien algunas son de años, se acrecentaron durante el tiempo que estuvo como secretaria Judith Ortega Canto, quien prefirió dejar los problemas tal como los recibió, sin siquiera tratar de remediarlos.

AÑOS TRÁGICOS DE VIH

Uno de esos graves problemas afecta a pacientes de VIH, que han visto pasar dos sexenios, más lo que lleva esta administración con una directora, Dulce María Cruz Lavadores, que ha tenido una pésima gestión, pues los contagios de esta enfermedad no solo no han disminuido sino que tienen un alarmante aumento, documentado en cifras oficiales.

En general en lugar de renacer, se hunde el sistema de salud heredado de la administración anterior. Debido a la pésima planeación que continúa a nivel central las unidades médicas que cuentan con personal de odontología literal sólo van a calentar silla y a dormir, puesto que cuando no carecen de material carecen de equipo funcional o de ganas de trabajar por la atrofia muscular debido a que no hacen nada desde hace varios años, como es el caso de los Capasits.

Todo esto a pesar del sueldo y del estímulo de pago extraordinario que les hacen y de las vacaciones extra que les dan.

Están de brazos caídos desde hace más de dos sexenios y la jefa del programa de VIH, la doctora Dulce Cruz Lavadores, a pesar de que tiene conocimiento de las múltiples quejas por la mala atención a los pacientes, sigue sin atender esas anomalías.

Los pacientes se quejan de la falta de atención y piden que mejor pongan a más médicos en lugar de los dentistas.

TODO IGUAL: Con la llegada del nuevo gobierno realmente se esperaban cambios favorables, pero todo siguió igual con las nuevas autoridades de salud. Ahora con el cambio de secretario se espera que atienda este problema que se arrastra desde hace más de dos sexenios.

Antes del cambio de secretario la estrategia implementada por la jefa del programa de VIH era criticar y entorpecer el trabajo de directivos que quieren trabajar, además de que creó un círculo de amistades con quienes empatiza y hace llamar sus protegidos, como es el caso de la doctora Gabriela Pérez Ávalos, a quien impuso como directora del Wellness. La trajo desde la jurisdicción sanitaria de Ticul para favorecerla, habiendo tantos trabajadores que desde hace años han querido acercarse a la capital, pero los han bloqueado.

VECTORES

Más de 500 trabajadores, 502 según los propios manifestantes, se manifestaron ayer luego de meses de irregularidades. Denuncian que, pese a tener un sueldo tabulado de 22 mil pesos mensuales, apenas reciben alrededor de 7 mil, una diferencia que golpea directamente la economía de familias enteras que dependen de ese ingreso para lo básico.

No se trata solo de cifras. Detrás de cada trabajador hay historias concretas: brigadistas que recorren colonias bajo el sol combatiendo dengue, zika y chikungunya; personal que entra a zonas de riesgo sanitario mientras, irónicamente, enfrenta incertidumbre laboral y salarios incompletos.

El señalamiento es directo: exigen la destitución del biólogo Jorge Palacios, jefe estatal de vectores, a quien responsabilizan del problema. La inconformidad ha escalado al punto de rechazar cualquier tipo de negociación superficial. “No queremos promesas ni acuerdos a medias”, advirtieron.