La marea roja de este 2025, ¿la primera factura por el boom inmobiliario en Mérida y la costa yucateca?
-Aguas residuales mal tratadas, la causa de la marea roja de este año, afirman el Cinvestav.
MÉRIDA, Yucatán.- La marea roja que afecta este año a Yucatán tiene una preocupante causa: el mal manejo de las aguas residuales, lo que debe encender las alarmas sobre el tratamiento que les dan a sus descargas los innumerables desarrollos inmobiliarios que se multiplican en la costa yucateca y municipios cercanos, como hongos tras la lluvia.
De acuerdo con el Cinvestav Mérida, que confirmó ayer la marea roja en Yucatán, el florecimiento algal nocivo (FAN) lo provoca la diatomea Rhizosolenia sp, cuya primera aparición como causante de este fenómeno natural muestra la degradación del agua debido al mal manejo de las aguas residuales.
No faltará quien culpe a las granjas porcícolas, pero en realidad de acuerdo con un estudio de la Conagua, las granjas de cerdos utilizan apenas el 1% del agua disponible en Yucatán, y todas tienen sistemas para el tratamiento de agua, por lo que devuelven menos del 1% del agua que usan.
Las grandes contaminantes del manto freático son las viviendas y a ellas se agregaron más recientemente los desarrollos inmobiliarios, en particular los que están en las costas y en municipios aledaños.
No se cansan de vender a Mérida como la joya del boom inmobiliario. Hace poco salieron a promover lotes de inversión en un popular programa de TV Azteca que conduce Rocío Sánchez Azuara.
En la presentación de unos de estos grandes desarrollos inmobiliarios, uno de sus directivos mencionó que el manejo de las aguas residuales es un gran reto, sobre todo porque los humanos desechamos el 70 por ciento de los alimentos y agua que consumimos. Es decir, nuestro cuerpo solo aprovecha el 30 por ciento de los comemos y bebemos, todo lo demás se va al caño.
Imaginen la cantidad de aguas residuales que hay en una ciudad como Mérida y no digamos de los grandes desarrollos inmobiliarios en la costa, donde el manto freático está a menos de un metro de profundidad.
Las autoridades y desarrolladores tienen que aplicarse si no queremos ver con más frecuencia mareas rojas a causa de las aguas residuales.
No vaya a ser que pronto tengamos playas donde la gente no pueda bañarse por la gran cantidad de porquería que hay en ellas. Queremos ver playas limpias, con un mar sano y lleno de vida, no con aguas que sean caldo de cultivo de enfermedades y mareas rojas.

