Policía

Droga a plena luz del día frente a una secundaria de Pacabtún

La escena ocurrió esta mañana, alrededor de las 9:00 horas, frente a la Escuela Secundaria No. 20 del fraccionamiento Pacabtún. No fue en la madrugada ni en un callejón oculto. Fue a plena luz del día y frente a una escuela.

Cuatro alumnos, todavía con uniforme escolar, estaban sentados en la acera. En ese momento se acercó un quinto joven, vecino del rumbo. El intercambio fue rápido: sustancia prohibida por dinero en efectivo.

El proveedor se retiró sin prisa, con el dinero en la bolsa. Los cuatro adolescentes se quedaron ahí mismo, tosiendo con desesperación, evidenciando que habían consumido lo que acababan de recibir.

Llamaron al 9-1-1 y al guardaparques de la zona. De lo que ocurrió después no hay certeza, pero la escena deja una pregunta inevitable: ¿Cómo es posible que la venta de droga a menores ocurra frente a una escuela y nadie intervenga de inmediato?

Este episodio no es un hecho menor. Es una señal alarmante del avance del narcomenudeo en entornos escolares, donde los adolescentes se convierten en blanco fácil para quienes hacen negocio con la adicción.

Las autoridades educativas, municipales y de seguridad pública no pueden mirar hacia otro lado. Si esto ocurre a las 9 de la mañana, frente a una secundaria, el problema ya dejó de ser aislado.

Mientras tanto, el llamado es directo para madres y padres de familia: hablen con sus hijos, obsérvenlos, pregunten con quién conviven y qué hacen después de la escuela.

Porque cuando la droga empieza a circular en la puerta de una secundaria, la sociedad entera debería encender las alarmas.