Yucatán

Bethel no batea una: le salen defectos al campo de béisbol de Tecoh ¡en la inauguración!

TECOH, Yucatán.- Hay ocasiones en que una obra pública no necesita de una auditoría para mostrar sus deficiencias. Basta un batazo.

El pasado 8 de agosto, el Ayuntamiento de Tecoh reinauguró con bombo y platillo el campo de béisbol “Victoriano Zaldívar Lope”, una obra presentada como parte de las acciones para recuperar y dignificar los espacios deportivos del municipio.

Después del acto protocolario llegó lo que realmente pone a prueba cualquier obra: su funcionamiento.

Se disputó un partido amistoso entre Tábanos de Tecoh y Comercial Pérez y, durante el encuentro, un batazo de foul atravesó la malla protectora colocada frente a las gradas y terminó golpeando a la fotógrafa oficial del Ayuntamiento.

Por fortuna, no pasó a mayores, pero el problema sí merece ir más allá del pelotazo.

Lo verdaderamente preocupante es que, de acuerdo con lo ocurrido en el lugar, desde los primeros batazos ya se había advertido que las pelotas podían atravesar la malla y alcanzar la zona destinada al público. La fotógrafa, confiando precisamente en que se trataba de una obra recién rehabilitada, estuvo ahí hasta que recibió el impacto.

Y aquí aparece la pregunta que nadie debería minimizar:

¿Qué tipo de malla fue instalada y quién verificó que fuera la adecuada para un campo de béisbol?

Porque una malla de protección no es un elemento decorativo. Su función es precisamente impedir que una pelota salga disparada hacia las personas que se encuentran en las gradas.

Si una pelota puede atravesarla, entonces algo no está funcionando como debería.

El hecho puede ser considerado menor porque no hubo consecuencias graves. Pero sería un error utilizar esa circunstancia para minimizar el problema. Las obras públicas deben evaluarse no solamente por lo bonitas que se ven durante una inauguración, sino por la seguridad y funcionalidad que ofrecen cuando comienzan a utilizarse.

Y ahora viene otra pregunta todavía más importante:

¿La empresa que realizó los trabajos sustituirá la malla por una que cumpla con las características necesarias para un campo de béisbol?

También sería saludable conocer quién supervisó la obra, bajo qué especificaciones se adquirió e instaló la malla y si ésta fue recibida formalmente por el Ayuntamiento.

No se trata de hacer una tormenta en un vaso de agua ni de convertir un accidente sin consecuencias graves en una tragedia que nunca ocurrió.

Se trata de algo mucho más sencillo: si se invirtieron recursos públicos para rehabilitar un espacio deportivo, los ciudadanos tienen derecho a recibir una obra segura y funcional.

El Ayuntamiento de Tecoh presume que con buenas acciones se están recuperando y dignificando los espacios deportivos.

Perfecto.

Entonces que también se dignifique la responsabilidad de revisar lo que se entrega. Porque en Tecoh, el primer batazo después de la reinauguración no solamente salió de foul. También terminó poniendo en foul a la obra.

Y ahora corresponde al Ayuntamiento aclarar si fue un simple accidente o si, como parece, la malla instalada no es la adecuada para proteger al público.