Mérida

La Isla Mérida y Fornelos abandonaron a Carlos tras infectarse con la ameba comecerebros

MÉRIDA, Yucatán.- La familia de Carlos, el instructor deportivo de 33 años que murió a causa de una ameba «comecerebros», cuestionaron las condiciones sanitarias del lago artificial en plaza La Isla Mérida, y advirtieron sobre el riesgo que hay para quienes utilizan el lago, entre ellos menores de edad.

De acuerdo con la información difundida por sus familiares, Carlos trabajaba como instructor de wakeboard en la empresa Fornelos Wake Yucatán, que opera en el lago de La Isla, donde presuntamente contrajo la infección. La familia señaló que estudios médicos y análisis realizados al agua del lago dieron positivo a la ameba.

Tras contraer la infección, Carlos luchó varios días contra una meningoencefalitis amebiana primaria, una infección extremadamente agresiva asociada a la ameba Naegleria fowleri, y falleció el 5 de septiembre.

La familia también expresó su inconformidad con la empresa para la que Carlos trabajaba, al señalar que, después de la clausura del lago, mintieron y dijeron que se encontraba en mantenimiento y que los sellos de la Secretaría de Salud no estarían relacionados con una investigación sanitaria del agua.

Según el testimonio difundido por sus allegados, ningún representante de la empresa ni otros responsables del lago se acercaron a la familia tras el fallecimiento para brindarles apoyo o acompañamiento.

Los familiares consideran que su caso debe servir como una alerta para evitar que otras personas sufran una tragedia similar. Afirman que el nombre de Carlos quedará ligado a una advertencia que podría ayudar a proteger a quienes frecuentan este tipo de espacios.

“Su partida no fue en vano. Carlos salvó muchas vidas”, expresaron sus seres queridos, quienes buscan que su muerte no quede únicamente como una tragedia, sino como un llamado a reforzar las medidas de prevención y seguridad sanitaria.