Diez hijos no pueden cuidar a una madre, pero una hermana no la abandona: ya tiene techo doña Sara
MÉRIDA, Yucatán.- Cuando sentía que lo perdía todo, que estaba sola y abandonada por sus 10 hijos, ninguno de los cuales quiere cuidarla ahora que tiene 91 años y la consideran un estorbo, una luz de esperanza vino desde Oxholón, comisaría de Umán, donde vive su hermana, quien le abrió las puertas de su casa.
De los ingratos hijos no se sabe nada, pero las autoridades ya investigan para que procuren a su madre, tal como ella lo hizo cuando los creció.
Como informamos, a doña Sara María su hija Victoria, con quien vivía, la abandonó frente a una casa donde vivieron hace muchos años en el barrio de San Sebastián. Ni siquiera le dijo adiós, solo la bajó de una camioneta, la sentó en una silla de ruedas, le arrumbó sus cosas y se fue.

“Me dejó sin decir adiós”, relató la abuelita entre llanto y desesperación a las personas que fueron a auxiliarla, y las cuales llamaron a la policía para que intervenga y obliguen a los desalmados hijos a hacerse cargo de su madre.
Doña Sara fuera encontrada sola y con sus pertenencias a las afueras de una casa en San Sebastián.
La señora Herrera Poot fue desalojada por su hija Victoria, quien la cuidaba pero ya no quiso hacerlo más.
Según relató la señora Herrera Poot, su hija llegó por la mañana para empacar sus cosas y trasladarla sin previo aviso a una vivienda que habitó hace décadas, y la dejó ahí sin explicaciones.
Doña Sara está en incertidumbre, ya que afirma que ninguna de sus nueras quiere cuidarla, y desconoce si alguno de sus otros nueve hijos se hará responsable de ella.
Policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) la trasladaron a Oxholón, donde su hermana le abrió las puertas de su casa para que tenga un techo y no esté abandonada en la calle, porque ninguno de sus 10 hijos quiere ver por ella.
Bien dicen por ahí que una madre puede crecer 10 hijos, pero 10 hijos no pueden cuidar a una madre.

