La alcaldesa Kenia Walldina agrava inconformidad de los umanenses contra el gasoducto
UMÁN, Yucatán.- Lejos de apaciguar los ánimos, la alcaldesa de Umán, Kenia Walldina Sauri, encendió más el enojo de ciudadanos que protestaron por el paso del gasoducto en calles de Umán.
Los inconformes bloquearon los accesos a Umán y la preocupación de Kenia no era solucionar el conflicto, sino lograr que se abriera el paso porque el gobernador Joaquín Díaz Mena y la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, iban a tener un evento en Oxcum, comisaría de Umán.
La presidenta municipal se deslindó del proyecto, aseguró que la obra no corresponde a su administración y que su presencia obedecía únicamente a una “preocupación” manifestada por la empresa responsable del gasoducto. “Los de la empresa van a venir a hablar con ustedes”, declaró ante los vecinos, quienes exigían respuestas claras sobre los impactos de la obra en su comunidad.
Lejos de calmar los ánimos, la actitud de la alcaldesa fue percibida como evasiva. Testigos denunciaron que, en lugar de atender las dudas, Kenia interrumpió el diálogo para responder una llamada telefónica justo cuando un reportero le preguntaba sobre su postura ante la inconformidad.
Es una falta de respeto que no nos dé la cara y nos mande a hablar con la empresa, expresó una de las manifestantes. Queremos saber si este gasoducto representa un riesgo para nuestras familias, y nadie nos da respuestas, dijeron.
La comunidad exige que se transparente la información sobre el proyecto, se realicen consultas públicas y se evalúe el impacto ambiental. Mientras tanto, la incertidumbre y el malestar continúan creciendo entre la gente de Umán.

