¡Negligencia criminal! Crisis mortal en Yucatán sobre el VIH: sin pruebas rápidas y sin medicinas para niños y adultos
MÉRIDA, Yucatán.– La salud pública en el estado atraviesa su hora más oscura. Bajo la gestión de la Dra. Dulce María Cruz Lavadores, Jefa Estatal del Programa de VIH, junto a su equipo Alfonso Montaño, responsable de Promoción a la Salud, y Javier González, responsable de Medicamentos para VIH, el programa ha sumado 12 años de ser un desastre absoluto. Esta negligencia prolongada ha llevado a los Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención del VIH (CAPASITS) a un estado de abandono total.
Lo que comenzó como una crisis administrativa es hoy una tragedia humana. Las estadísticas nacionales de 2026 son contundentes: Yucatán se mantiene en los primeros lugares de incidencia y mortalidad por VIH, una muestra irrefutable del fracaso de las estrategias estatales durante más de una década.
Ante el reclamo desesperado de los pacientes, la Dra. Cruz Lavadores ha adoptado una postura de cinismo absoluto. En vez de aceptar responsabilidades, durante años ha iniciado campañas de desprestigio contra todos los directores de los CAPASITS y se limita a culpar al Centro Nacional para la Prevención y Control de VIH/SIDA y otras ITS por la falta de insumos. Esta táctica de evasión busca encubrir su propia inoperancia mientras los estantes de las clínicas permanecen vacíos.
¿Qué protección tiene esta funcionaria que parece inamovible a pesar de su probada ineptitud?
Tras más de una década de resultados desastrosos, diversos sectores se preguntan qué redes de complicidad la mantienen en el cargo, pues mientras ella continúe al frente, Yucatán estará condenado a los primeros lugares de prevalencia.
La crisis es total:
El estado no cuenta con prevención, se ha quedado sin Pruebas Rápidas de cuarta generación. Al no gestionar este insumo que detecta el virus en 12 días a 15 dias, se condena a la población a diagnósticos tardíos, disparando la transmisión descontrolada.
Sin Medicamentos: Niños y adultos ven interrumpidos sus esquemas básicos y de «rescate», exponiéndose a la progresión de la enfermedad ante la mirada indiferente de la jefatura.
Peligro para los Recién Nacidos: Se denuncia la falta crítica de fórmulas lácteas para bebés, una carencia que aumenta drásticamente el riesgo de transmisión vertical (de madre a hijo). La ausencia de este insumo básico es una sentencia de vulnerabilidad para los yucatecos más pequeños.
«Parece que para ella la vida de un niño o de un adulto no cuenta si no hay una cámara enfrente», señalan activistas de diversas organizaciones civiles.
La comunidad exige una intervención inmediata y la salida de una estructura que prioriza la burocracia sobre la vida. Mientras la Dra. Dulce Cruz Lavadores siga «nadando de muertito», el VIH seguirá cobrando vidas que pudieron salvarse con una gestión digna.

